{"id":8572,"date":"2013-02-19T13:47:34","date_gmt":"2013-02-19T13:47:34","guid":{"rendered":"http:\/\/entecultura.com.ar\/noticias\/?p=8572"},"modified":"2013-02-19T13:47:34","modified_gmt":"2013-02-19T13:47:34","slug":"el-faro-de-lehmann-una-novela-para-disfrutar","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/enteculturalsantafesino.com.ar\/usina2\/2013\/02\/el-faro-de-lehmann-una-novela-para-disfrutar\/","title":{"rendered":"\u00abEL FARO DE LEHMANN\u00bb UNA NOVELA PARA DISFRUTAR"},"content":{"rendered":"<p><em>En nuestra visita\u00a0 a la localidad de Lehmann-Depto. Castellanos, tuvimos el <a href=\"http:\/\/enteregionalcultura.com.ar\/usina1\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/EL-FARO-002.jpg\" rel=\"lightbox[8572]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-8573\" alt=\"EL FARO 002\" src=\"http:\/\/enteregionalcultura.com.ar\/usina1\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/EL-FARO-002-300x225.jpg\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a><\/em><\/p>\n<p><em>enorme placer de recibir como obsequio una novela titulada <strong>\u00abEl Faro de Lehmann\u00bb<\/strong> la cual pertenece al periodista y escritor rafaelino <strong>Edgardo Peretti<\/strong>.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>En el placer por la lectura&#8230; quien nos tranporta a imaginar y saborear de las buenas plumas de nuestra regi\u00f3n; descubrimos una bella y atrapante historia que promueve la riqueza cultural de esta pujante poblaci\u00f3n, a trav\u00e9s de una\u00a0ficci\u00f3n con diversos escenarios, rica en matices y personajes\u00a0que estimulan al\u00a0suspenso a cada instante.<\/em><\/p>\n<p><em>A continuaci\u00f3n transcribimos un art\u00edculo del Diario La Opini\u00f3n en donde el\u00a0responsable\u00a0Edgardo Peretti,\u00a0 expuso\u00a0algunos detalles <\/em><br \/>\n<em>de esa obra<\/em>.<br \/>\n\u00abEn realidad -nos dice- \u00abEl faro de Lehmann\u00bb tiene una propia<br \/>\nhistoria dentro de s\u00ed mismo. En un momento pretendi\u00f3 ser un homenaje a un rubro,<br \/>\npero en otro tiempo, y termin\u00f3 recorriendo otros rumbos en la vida de la gente.<br \/>\nLa novela comienza en la misma redacci\u00f3n del Diario, ac\u00e1 mismo, en una tarde de<br \/>\ninvierno de un tiempo indefinido donde suced\u00eda siempre lo mismo: alguien que<br \/>\nllegaba y otros que respond\u00edan lo cual no es extra\u00f1o, pues en esta redacci\u00f3n<br \/>\nsiempre hubo un desfile incesante de personajes, de los aceptables y de los<br \/>\notros. Eleg\u00ed a uno de los primeros, que ya no est\u00e1.<br \/>\n\u00abPor eso el tema de los<br \/>\ntiempos tiene tanto valor -a mi criterio- en esta historia, los tiempos y los<br \/>\npersonajes. Acudiendo a una referencia t\u00e9cnica, expongo una primera persona para<br \/>\nel relato del presente y una tercera en el pret\u00e9rito, pero eso es solo<br \/>\ncasualidad, en realidad, uno va tejiendo los caminos y las cosas se dan de una<br \/>\nmanera especial.<br \/>\nSiempre quise escribir una novela que tuviese a un pueblo<br \/>\ncomo escenario, ese mismo sitio que transitan generaciones desde hace m\u00e1s de un<br \/>\nsiglo, y hab\u00eda opciones, pero el destino quiso que me fuese a Lehmann, a pintar<br \/>\nuna aldea que no era la m\u00eda, pero un lugar donde ten\u00eda muchos amigos y<br \/>\nconocidos. Pocos saben que hace veinte a\u00f1os hicimos all\u00ed una producci\u00f3n para<br \/>\nnuestro programa de televisi\u00f3n con V\u00edctor Hugo Fux, con una nota a Hugo Riberi,<br \/>\nen exteriores y con m\u00e1s ganas que presupuesto.<br \/>\nHoy tengo la posibilidad de<br \/>\nvolver al pueblo en formato de papel, con dos d\u00e9cadas m\u00e1s, pero ya casi no soy<br \/>\nperiodista, soy -digamos de manera arbitraria- un humilde pintor de<br \/>\naldeas\u00bb.<br \/>\n\u00ab\u00bfCu\u00e1l es la historia? B\u00e1sicamente, la llegada de una compa\u00f1\u00eda de<br \/>\nradioteatro de Buenos Aires a un pueblo del interior como parte de una pol\u00edtica<br \/>\ncultural que hemos adoptado a nuestro gusto. Hay que decir que no hace falta<br \/>\nmucha imaginaci\u00f3n para darse cuenta que pueblos como Lehmann, Ataliva, Sunchales<br \/>\no Vila, ten\u00edan una actividad cultural mucho m\u00e1s atractiva y audaz que Rafaela<br \/>\npor esos tiempos, donde me parece que s\u00f3lo hab\u00eda proyectos individuales y lo<br \/>\ngrupal estaba dividido y enfrentado por lo pol\u00edtico. Hay que mirar los archivos<br \/>\npara darse cuenta que en todas esas poblaciones hab\u00eda proyectos especiales y<br \/>\nLehmann no era la excepci\u00f3n. La novela es ficci\u00f3n tamizada con hechos y<br \/>\npersonajes reales o imitados, pero lo que hac\u00eda un por entonces joven llamado<br \/>\nH\u00e9ctor Miguel Reinaudi no era casualidad..<br \/>\n\u00abA los veinticinco a\u00f1os dirig\u00eda un<br \/>\nperi\u00f3dico (\u00abEl faro\u00bb) y propon\u00eda aportes notables a la comunidad, desde un<br \/>\ncentro Cultural (que exist\u00eda y que se llamaba \u00abGuillermo Lehmann\u00bb), hasta la<br \/>\nidea de una pileta \u00abde invierno\u00bb. Todas esas cosas las hac\u00eda y no son un<br \/>\ninvento, est\u00e1n en los ejemplares que quedaron del peri\u00f3dico, que se imprim\u00eda<br \/>\naqu\u00ed, en LA OPINION, y donde colaboraba en forma activa un tipo que algo sab\u00eda<br \/>\nde letras y que era nada m\u00e1s y nada menos que Mario Vecchioli. Hay un homenaje a<br \/>\nambos en estas p\u00e1ginas\u00bb.<br \/>\n\u00abLehmann es toda una historia en si misma. El Club<br \/>\nMoreno -cuyo nombre no es por el pr\u00f3cer sino por hombre del pueblo- la Sociedad<br \/>\nItaliana, las casas derru\u00eddas que sostienen tiempos mejores, verjas, el silencio<br \/>\nde la siesta y la magia que dej\u00f3 la l\u00e1ctea, impregnando de se\u00f1ales a todos, y<br \/>\nhasta esa plaza que parece gigante para tan pocas casas y alturas. Si, el sitio<br \/>\nes el adecuado y lo mejor es que no lo eleg\u00ed, sino que \u00e9l me eligi\u00f3 a m\u00ed. \u00bfC\u00f3mo<br \/>\nno estar agradecido?.<br \/>\n\u00abLa novela tiene muchos agradecimientos, algunos est\u00e1n<br \/>\nimpresos y otros quedar\u00e1n en el alma, pero estas cosas no se hacen solo. Hacer<br \/>\nun libro es un trabajo intenso que, en realidad, comienza, cuando uno pone el<br \/>\npunto final, por eso la don\u00e9 a la Comuna, donde Hugo Riberi y Mario Togni,<br \/>\nencontraron la forma de darle un camino que me enorgullece: se utilizar\u00e1 como<br \/>\nelemento de difusi\u00f3n institucional, pero sus r\u00e9ditos ser\u00e1n para entidades del<br \/>\npueblo. Es un orgullo para m\u00ed\u00bb.<br \/>\nPor \u00faltimo, el autor se refiri\u00f3 al g\u00e9nesis de<br \/>\nsu obra, la tercera luego de \u00abF\u00e9lix, el sacrist\u00e1n del diablo\u00bb y<br \/>\nKarlovich-Karlovich\u00bb. \u00abLas cosas ocurren cuando tienen que ocurrir. Siempre<br \/>\nquise escribir algo de las compa\u00f1\u00edas de radioteatro que ven\u00edan a Rafaela. Eran<br \/>\nlas de Alfonso Amigo, Oscar Kloner o Luis \u00abMate Cocido\u00bb Jullier, pero todos los<br \/>\ncaminos que buscaba se fueron cerrando; las familias no me atendieron y no hay<br \/>\nregistros -al menos yo no los encontr\u00e9- y los testimonios de Rub\u00e9n Gerbaudo o<br \/>\nMar\u00eda del Carmen Alleman se fueron con ellos. El querido Rub\u00e9n me hab\u00eda<br \/>\nprometido muchas historias, pero se fue antes.<br \/>\nQuiz\u00e1s alg\u00fan d\u00eda nos<br \/>\nencontremos para saldar la deuda. \u00bfPor qu\u00e9 no?<br \/>\n\u00abEl caso es que todo se<br \/>\nparaliz\u00f3 hasta que apareci\u00f3 \u00abEl faro\u00bb, el dichoso peri\u00f3dico con tantas<br \/>\nhistorias, con tantas ganas y tanto testimonio, todo de un pueblo rico en<br \/>\nhistorias y en gente que me prest\u00f3 sus calles, sus chismes, sus nombres, sus<br \/>\nviejas pensiones y hasta su emblem\u00e1tico faro. \u00bfCu\u00e1l? Bueno, para eso, hay que<br \/>\nleer la novela\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En nuestra visita\u00a0 a la localidad de Lehmann-Depto. 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