La cumbia pisa fuerte y con pasión tropical

La cumbia pisa fuerte y con pasión tropical

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El grupo liderado por Tito Pennesi desde hace 34 años y reciente candidato a los Gardel, repasa su carrera, hoy, en el teatro broadway.

Después de más de tres décadas de permanencia, Tito Pennesi, el líder y creador de Los Lirios, dijo que sigue apostando al crecimiento del grupo que fundó cuando tenía 15 años. La banda santafesina es una de las más convocantes de la movida tropical, este año fueron ternados por segunda vez para los premios Gardel en la categoría mejor álbum de grupo tropical y planean exportar su trabajo a otros países, desde Latinoamérica a Estados Unidos.

Después de siete discos de oro y uno de platino, esta noche repasarán las historia de los 34 años de la banda y lo mejor de los 35 álbumes editados a nivel nacional e internacional, con clásicos como “La bailadora”, “Mi fantasía” y “Salsipuedes”, entre otros. Lo harán junto a artistas invitados de Santa Fe y en un show de más dos horas que darán, a las 22, en el teatro Broadway (San Lorenzo 1223).

—Formaste la banda a los 15 años. ¿Qué te atrajo de la cumbia cuando a esa edad lo más frecuente suele ser el rock o el pop?

—Siempre tuve familiares músicos, que hacían cumbia o cuarteto; mi viejo no era músico, pero escuchaba mucha cumbia con Los Wawancó, y yo empecé a escuchar a Los Palmeras. Ahí sentí esa atracción de hacer el género de música santafesina que hago hasta hoy.

—¿Qué escuchás, además de cumbia?

—Me gusta la música en general, tengo un gusto bastante abierto y no tengo preferencia exclusiva. Me gusta el cuarteto, el rock internacional, el rock nacional del que me llaman mucho la atención algunos intérpretes.

—En estos 34 años, ¿se renovaron, fueron incorporando otras temáticas en las letras en sintonía con la ampliación y la renovación del público?

—Los cambios fueron surgiendo cuando se fueron incorporando chicos de una generación más joven, tratando de mantener el estilo, pero modernizándolo con algunos sonidos, con sintetizadores que acompañan la melodía del acordeón, agregando más voces, fusionando la actualidad con lo que es la banda desde hace tantos años. Tenemos clásicos como “La bailadora”, una creación mía de los 90, y ahora hay temas como “Mi fantasía” y también “Salsipuedes”, que también viene de los 90. A veces son los mismos éxitos que se reinventaron con cosas modernas, pero siempre tratando de mantener el estilo.

—¿Es un desafío o una competencia la aparición de grupos nuevos en la movida tropical?

—Creo que la competencia más grande es con uno mismo. Uno tiene que tratar de sostenerse y superarse porque el público se va renovando o por ahí se pone más exigente y tenés que adaptarte a los tiempos. Van saliendo grupos nuevos, pero no lo tomo como competencia porque creo que es lógico que surjan esos grupos. El el desafío más que nada es permanecer y seguir trabajando y superarse. Los Lirios estamos buscando abrir fronteras porque apuntamos al crecimiento. Creo que Los Lirios no llegó a su techo. Este año estuvimos ternados por segunda vez a los premios Gardel como mejor álbum tropical y seguimos trabajando para crecer continuamente.

—¿Proyectan llevar su música fuera de Argentina?

—Siempre hay algo más para hacer, para dar. En algún momento tuvimos la posibilidad de ir al exterior y no se concretó. Hoy estamos apuntándole a exportar nuestra música al exterior, que si Dios quiere lo vamos a concretar a corto plazo con giras por los países limítrofes, inclusive hasta Perú, y la meta es llegar a Estados Unidos.

—Las letras hablan sobre todo de amor, rupturas. ¿Cómo se hace para innovar?

—Si bien hay letras con contenido romántico, también hay otras de mucha fiesta, que no hablan tanto de amor, sino de un baile, un meneo, pero siempre hay algo para inventar, para innovar. No creo que las ideas se terminen así nomás. Creo que hay que ejercitar la mente, ponerse a pensar y que las cosas fluyan.

—¿Sentiste alguna vez que se subestima a la cumbia?

—Sí, muchísimas veces. Ahora no tanto. Ahora es como que se respeta un poco más, pero hace treinta años decías que tocabas cumbia y te miraban raro. Fue muy discriminada. En la actualidad hay algún que otro medio que te dice “nosotros no pasamos cumbia”, y escuchás que están pasando cumbia, pero cumbia cheta. Es una paradoja. Hay medios que nos dicen “a la música de ustedes no la pasamos porque en nuestra radio no se pasa cumbia”, y en las ternas de los premios Gardel como mejor álbum tropical hay un grupo que están pasando en esa misma radio, está ternado y gana. Entonces por ahí no se entiende eso de que “no pasamos cumbia”.

—¿Por qué se la discrimina?

—Creo que no somos el negocio que buscan esos medios que están agiornados a esos intérpretes. A la verdadera cumbia la dejan de lado. Ahí entran a discriminar y a decir que lo que hacemos nosotros es muy popular. Sin embargo nosotros todos los fines de semana llenamos lugares y además estamos muy orgullosos de nuestro público, que no es precisamente como se dice.

—En el tema “Señora cumbia” dicen que “es un género que ahora deslumbra”. ¿La cumbia atravesó definitivamente fronteras generacionales y clases sociales?

—Y a ese tema lo hice en el año 89… A nuestra música la consumen todas las clases sociales. Nada más que por ahí algunas bandas le pusieron un rótulo para hacerlo funcionar en un determinado segmento, o quisieron tener su propia cumbia. Como los chetos quisieron tener su propia cumbia para decir “tenemos esto”, pero es posible que después terminen bailando algunos temas como “Bombón asesino”, de Los Palmeras, o “La bailadora”, de Los Lirios.

—Fueron nominados por segunda vez a los Gardel…

—Justamente, hablando de cumbia cheta, hace unos años estuvimos nominados como mejor álbum tropical y ganaron Los Totora. Y fijate qué paradoja, porque en ese momento sonaban hasta abajo de la cama y hoy no sabemos dónde están.

—¿Te decepcionó no haber ganado?

—Decepcionado no. Fue una emoción y una alegría terrible haber estado en una terna tan maravillosa y compitiendo nada más y nada menos que con un trabajo como el de Los Palmeras que tiene una terrible producción hecha con la Filarmónica. No perdimos con cualquier cosa. Perdimos con una superproducción. Nos tocó participar y estar jugando esa final. Estamos muy orgullosos de eso. Pero decepción no, porque tiene que haber un ganador. Obviamente que lo queríamos ganar, pero hemos tenido un montón de reconocimientos de los medios, inclusive en Buenos Aires, un montón de cosas lindas que le están pasando al grupo y con el apoyo de la gente nos sentimos muy cómodos.

Fuente: La Capital

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